¿Y nuestros niños?

¿Y nuestros niños?

            En los próximos dos meses se cumplen 9 y 8 años de la desaparición de Sara Morales y Yeremi Vargas en Gran Canaria. Muchos años para que dos menores nos sigan faltando sin obtener ninguna clase de respuesta o explicación a lo sucedido. ¿Dónde están nuestros niños? El tiempo sigue pasando rápidamente y en Gran Canaria nos seguimos preguntando cada día dónde estarán, qué habrá sucedido, y sobre todo por qué ha pasado. Pero lo cierto es que ni el tiempo ni todos los esfuerzos que se han hecho para abrir nuevas líneas de investigación y búsqueda nos han dado alguna clase de respuesta o pista. Además, con el paso del tiempo la mención a estos pequeños cada día es menor, ya muy pocos medios de comunicación recuerdan que nos siguen faltando salvo que algún suceso nos lleve a pensar que pueda existir una nueva pista a seguir, o bien se cumpla un aniversario más. Los medios pueden ir olvidando pero las personas no nos olvidamos, ni de ellos ni de sus familias. El otro día en un artículo web leía que fuentes policiales habían declarado que en España se registran anualmente unas 20.000 denuncias por desapariciones de menores, y que muchas de esas denuncias quedan en nada, sin conseguir resolver ese caso ni saber qué pasó con el menor realmente. No sólo tenemos a Sara y Yeremi, a lo largo del país quedan desapariciones de pequeños de las que nunca se ha obtenido una respuesta. ¿Qué sucede en España? ¿Cómo puede un niño desaparecer sin quedar ningún tipo de rastro ni encontrar ninguna clase de explicación o pista de lo sucedido? La situación es para pensársela mucho y bien. Los datos registrados sólo nos indican que en el país no existe seguridad con los menores. Pero esto tampoco es algo nuevo, sucede desde hace muchísimo tiempo y son muchas las personas que a día de hoy siguen en paradero desconocido, pero pocos son los casos que obtienen una difusión considerable en prensa y medios como para que todo un país se pregunte qué está sucediendo. Si se hiciese un recordatorio diario de todas las personas que un día salieron de su casa y nunca más han vuelto, igual hasta nos pensábamos si abrir siquiera la puerta de la calle. No sólo nos falta Yeremi y Sara (Gran Canaria), también nos falta Malén (Mallorca), Madeleine (Portugal), Amy Fitzpatrick (Málaga), Cristina Bergua (Cornellá), David Guerrero (Málaga), Dolores e Isidro Orrit (Manresa, Barcelona), Gloria Martinez (Alicante), Josué Monge (Sevilla), y esta lista podría ser interminable ya que como anunciaba El Confidencial, España cerró el año 2.013 con un total de 468 menores de los que nunca se ha conocido su paradero. Por todo esto es muy importante enseñar a los niños a ser precavidos, a ser desconfiados. Pero sobre todo es importante empezar a formarlos desde muy pequeños sobre su propia seguridad, su defensa, darles ideas y herramientas para que no sean más indefensos de lo que ya son por su propia edad. Aunque pensemos que si se diese el caso no serviría de nada, nunca se sabe e igual sí que puede servir. Hay que invertir tiempo en formar a los pequeños en la realidad de nuestro día a día, que conozcan lo que sucede pero sin hacerlos vivir en un miedo constante. Obviamente no podemos dejar de vivir por las cosas que suceden, pero sí podemos trabajar por la prevención.  

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