Mi hijo miente, y la culpa es de la loba

 

Hace unos días cuando me pasé por la casita de Carol encontré un post fantástico que me ha tenido muchos días dándole vueltas a la cabeza y observando diferentes situaciones en casa. En él hablaba de las mentiras en los niños, donde además se explicaba que según la edad ni siquiera se pueden considerar mentiras, sino que rellenan lagunas de su memoria con cosas inventadas. No dejen de leer su entrada porque es genial.

 

Pero bueno, la cosa es que al leer algo se activó en mi cabeza y no he conseguido pararlo, como le decía a ella G con ocho años sí que miente intencionadamente, vamos, que sabe perfectamente que está diciendo algo que no es cierto para tener un beneficio o simplemente echarle la culpa al otro. Puede ser algo muy normal a su edad pero la preocupación es inevitable, siempre siento que debo corregir esa actitud para que no perdure en su desarrollo y entienda que eso no está bien.

 

Pero claro, la cuestión principal y que llevo mucho, mucho tiempo haciéndome era.. ¿pero por qué miente? Teniendo la respuesta en mi propia cara, estando precisamente en mí y sin ser consciente de ello. Mi hijo miente por mi culpa. Sí, por mi culpa y nada más. Miente a veces por miedo a escuchar algún reproche, por evitarse alguna consecuencia por un mal acto que ha realizado, y así sucesivamente. Ha aprendido a mentir para librarse, y sinceramente la mayoría de las veces le sale bien.

 

Siempre que hay una trastada por medio, se da por hecho que ha sido él, y siempre que le pillo está el reproche. Así que mentir es más rentable para evitar escuchar a la loba que a veces llevo dentro. Lo entiendo, no le culpo, yo también lo haría. Pero ahora creo que tener la base del problema, que no ha sido fácil verlo y reconocer que no es él, soy yo. Creo que debo controlar un poco más el carácter de loba que llevo dentro y controlar esos reproches para minimizarlos y dejarlos para cuando realmente sean necesarios, aunque sea difícil estando sola con los dos, debo hacerlo.

 

Ser madre y padre no es fácil y nunca lo será. Ni yo ni nadie es perfecto y todos cometemos errores. Pero lo importante es buscarlos para saber modificarlos, y en esta casa vamos a dar otro pasito más en ello.

 

La loba de momento intentará tener el bozal puesto el mayor tiempo posible. ¿La tuya ya lo lleva?

10 comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

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  2. jajaja me ha encantado loba! Es una revelación muy fructífera la que has tenido, un gran paso. Ahora ya sabes lo que no quieres hacer, solo te falta pensar qué es lo que vas a hacer. 😉 Besotes!

    • Pues sí Carol, sinceramente a veces se nos hace muy difícil ver y poder reconocer que algo que va mal, sólo es consecuencia de un acto nuestro, pero en esto estoy segura que lo es. No sé cómo conseguiré tener a la loba con el bozal pero lo conseguiremos por el bien de todos!!

  3. Soñando Duendes – Madrid – Soy Carolina Sánchez, mujer, madre, hija, hermana, compañera, amiga… Desde 2013 realizo talleres y asesorías a domicilio. Como Asesora puedo acompañarte y asesorarte, en lactancia, postparto, porteo, alimentación complementaria, sueño infantil, control de esfínteres y desarrollo normal del niño sano. Soñando Duendes es mi proyecto de vida, un lugar donde puedes encontrar información actualizada, servicios a tu medida y productos varios destinados a hacer tu crianza más sencilla. Mi continua formación me ha aportado, además de amplios conocimientos, experiencia, y, sobre todo, autoconocimiento y crecimiento personal. Soy Asesora de lactancia, Asesora Continuum® y me he formado en psicología en crianza consciente. Puedo ayudarte, desde la experiencia, la evidencia científica y mi acompañamiento, a resolver todas tus dudas en torno a tu maternidad y vuestra crianza. Para ello puedes ponerte en contacto conmigo para concertar una asesoría individualizada o asistir a uno de los talleres que imparto. Como Asesora de maternidad y crianza me esfuerzo siempre en ofrecerte la información personalizada a tus necesidades, desde la evidencia, la honestidad y la empatía. Porque no existen fórmulas mágicas. Yo sólo te ofrezco la información y las herramientas para que vosotros como familia encontréis vuestra manera de funcionar. Bienvenid@
    Carol dice:

    Me alegro de que te sirviera, a mi personalmente Yolanda González siempre me hace reflexionar, además de conectar conmigo misma y con mi hija.

    A veces nos cuesta, pero creo que después de esa revelación todo será más fácil.

    Un abrazo

    • Me ha servido de mucho Carol ya te lo he dicho muchísimas gracias. Buscaré más sobre Yolanda porque de verdad es interesante cómo plantea las cosas.

  4. Oh oh! Mi hija mayor no miente, simplemente esconde algunas verdades, en la imagen del lobo feroz. Ella no ha sido nunca, sino el lobo feroz. Y sí, también es culpa mía, porque una vez (esta hija mía es muy lista, que se queda con todo), le dije que era el lobo feroz (no recuerdo la situación, pero me imagino que fue algo del estilo, yo no he sido, ha sido el lobo), y a partir de ahí… Una cosa grave que hizo, y que -no le gritamos- dijimos que eso no se hacía (ponerse plastilina en los oídos) dijo que había sido el lobo, que había entrado en la clase y se la había puesto…

    • jajajajajaaj qué buena Marta, claro se quedaría con eso de que la culpa era del lobo y hala jajajaja también es bastante más pequeñita, yo creo que a esa edad sí que puede ser de lo más normal. Besos!

  5. ¡Mama qué sabe! – Nótese la diferencia que puede suponer algo tan sencillo y simple como una tilde: ¡Mamá qué sabe! está tan lejos de la realidad de una mamá que sabe... Soy madre las 24 horas del día de un hijo de 10 años y una hija de 22 meses; pero también soy mujer, esposa, trabajadora... Y amiga, también soy amiga. Puedo ser esa desconocida amiga en la distancia...
    mamaquesabe dice:

    Estoy plenamente de acuerdo, pero también creo que habría que avanzar un nivel más. Me explico: sí estoy convencida de que tu reaccion y conclusión es acertada, debemos controlar nuestro primer impulso de reprimenda, porque emocionalmente no los estaríamos ayudando con es tipo de reacción. Pero quedarnos ahí no los estaría tampoco ayudando. Con hijos ya de nuestra edad la mentira va acompañada de un sentimiento por su parte: vergüenza, ocultar su desconocimiento o ignorancia, celos, competitividad mal entendida, llamada de atención… Creo que ante una mentira hay que ayudarlos a comprender el por qué la han usado: que muestren sus sentimientos y emociones por lo que la originó, y ayudarlos a redirigir su reacción evitando mentir. En caso contrario puede que estemos corriendo un velo y postergando la solución. Vaya… no sé si me explico, es que comentar con el móvil se me da fatal!
    Besitos guapa!

    • Estoy totalmente de acuerdo en lo que dices. Obvio que sólo reprimir la bronca-reproche no va a solucionar nada, hay que ayudarle con esos sentimientos o emociones que le impulsan a mentir, pero está claro que el primer paso está en mi reacción que es muy importante… como ya dije aún no sé cómo conseguiré controlar esto pero lo haré. Mil gracias guapa besos!!

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