La curiosidad de A.

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Los niños por naturaleza suelen ser curiosos y quieren saberlo todo. Es algo muy positivo y que les  beneficia mucho ya que gracias a esa curiosidad irán descubriendo cada día nuevas cosas a su alrededor y se preguntarán para qué sirven, aumentando así sus conocimientos.

La cosa es que llegada cierta edad, esa curiosidad ya no se basa en su alrededor solamente, sino que llega hasta lo que le sucede al otro, y entonces yo como madre me veo obligada a fijar un límite para que aprendan a no invadir ciertos espacios de otras personas. Cuando se es madre de más de uno a veces puede resultar una tarea algo complicada el conseguir que se respeten entre sí y cada uno tenga cierta intimidad inviolable.

En casa se da mucho el caso de que uno haga una trastada, sea reprendido y el otro insista en saber qué ha hecho su hermano o hermana. Por pura novelería quieren saber qué ha sucedido y por qué ha sido reprendido, que no es algo malo, pero el otro niño sí puede sentir que se invade su espacio si lo vas contando a los cuatro vientos. Así que yo intento que cada uno sea respetado en sus cosas y no se sientan avergonzados.

Y para participar en la salita de lectura de Madresfera, dejaré por aquí la perlita que hace unas semanas soltó A. relacionada a lo que comentaba:

Estaba reprendiendo a G.  por algo que había hecho, y de repente A. se acerca a ver si se entera de lo que está pasando. Su hermano se avergüenza un poco.

A: Mamá ¿qué pasa? ¿Hizo algo?
Mamá: A, sigue a lo tuyo que esto no va contigo
A: Pero mamá dímelo
Mamá: A, las niñas no son cotillas, eso está muy feo.
A: ¿Y si yo soy cotilla qué quieres que le haga?

 

15 thoughts on “La curiosidad de A.

  1. Jaajajajaja con la boca abierta te habrás quedado jajajaa. Creo que A. se estaba arriesgando a tener su propia reprimenda ;bb
    Besos y suerte en el concurso!!
    Muuuuaaackkk!

    1. Con la boca abierta sí, a veces te dan unas contestaciones donde te dejan verdaderamente k.o y no sabes ni qué decir. Otras muchas veces ha sido la cosa tan cómica que no he podido evitar descojonarme y echar a perder la reprimenda..pero es lo que tienen los niños, son impredecibles! jaja besos

  2. Jajaja esta niña es un caso!
    Aquí en casa pasa lo mismo, pero se quieren enterar para defender al otro, si ves a la pequeña diciendo: “-mama déjalo que es mi niño…” te partes de la risa. Y lo mismo ocurre al revés.
    Supongo que les resulta inevitable querer saber que ocurre en todas partes, como dices, son niños y la curiosidad es parte de su día a día y su normal crecimiento; no hay que darle más importancia de la que tenga pero con la enseñanza que también describes.
    Un beso, pero lo de los grande Zu.

  3. Ja, ja, ja, y toda la razón que tiene.
    La curiosidad es su forma de aprender.

    La verdad es que no me había planteado el hecho de que pudiesen invadir el espacio de los demás con su curiosidad. Todavía no hemos empezado con los por qué pero no creo que falte mucho.

    Un abrazo

    1. Pues sí Carol, realmente se llegan a invadir el uno al otro en muchos momentos, claro que también es algo natural y normal.. pero claro yo como madre trato de que se respeten y hacerles ver que hay un límite en este sentido por una convivencia sana. Sobre todo porque como niños que son,les encanta chincharse mutuamente, y cuando uno descubre qué ha liado el otro y el por qué ha sido reprendido, a veces se burlan entre sí y el otro queda avergonzado. Es algo realmente innecesario ya que con la reprimenda ha entendido que no hizo bien. Besotes!!

  4. A mi me suelta eso mi hija y la frase que suelto entre dientes es: no, si tienes a quien parecerte…. (y no me refiero a mi,ojo).

    Yo me he dado cuenta con mi mayor, que ya hay ciertos temas que su padre y yo no podemos comentar, porque ella interviene y a lo mejor da hasta su opinión. Y a ver, me gusta que mi hija de cinco años sea tan madura, pero que comente la vida y obra de nuestros amigos o familiares pues como que no. O incluso me he dado cuenta, que si empezamos una discusión, pero nada de otro mundo, no pelea fuerte ni nada, ella, normalmente se posiciona a mi lado y empieza a discutir con el padre. Yo es que la miro y alucino porque es una enana, para que ya cotilee tanto. Solución? no hablar de nada delante de ella.

    Un besazo guapa

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