Eurosuperpoly, aprendiendo mientras juegan

 

El miércoles el día no acompañaba mucho y con la de cosas pendientes de hacer decidimos pasar la tarde en casa. Este tipo de tardes también nos encantan, todos con nuestro pijama y babuchas, chucherías y juegos de mesa. Los peques se lo pasan genial y las horas se van volando mientras ellos están totalmente centrados en sus juegos.

 

Ya hacía unas semanas que no lo sacábamos, así que el Eurosuperpoly fue sin duda el rey de la tarde. Es el monopoly de toda la vida pero con euros. Mesa abierta, tablero preparado, banca colocada, tarjetas en su sitio… y una buena tarde de repaso y aprendizaje garantizada.

 

Mientras los peques juegan están constantemente haciendo cálculos mentales para saber cuánto tienen que pagar y devolver al comprar o caer en propiedades del otro. A veces cuando las cifras comienzan a subir se ayudan de papel y lápiz, pero ellos solitos resuelven sus situaciones para poder seguir jugando.

 

Este juego también ayuda al peque a centrar su atención, ya que como le digo, si no está atento y recuerda que la propiedad en la que ha caido A. es suya va a perder sus ganancias, por lo que él se queda realmente atento y va revisando sus tarjetas.

 

Les enseña a negociar entre ellos buscando acuerdos donde ninguno de los dos resulte perjudicados (cosa que después adaptamos a otras circunstancias del día a día más complejas), por lo que también nos echa un cable con la empatía y la justicia.

 

Normalmente al empezar el juego yo estoy un ratito con ellos mientras van recordando todas las reglas, pero después ya me aparto y sólo acudo cuando surgen dudas para ayudarles a resolver. Son momentos para ellos, para que se sigan relacionando y sean capaces de resolver los problemas que se presenten negociando.

 

Mientras ellos creen que es un juego de algunas tardes, realmente están aprendiendo muchos valores que les ayudarán en su día a día, y además están haciendo repasos y practicando conocimiento ya aprendidos.

11 thoughts on “Eurosuperpoly, aprendiendo mientras juegan

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  2. Nosotros hemos empezado a jugar en casa el nuevo tabú ese que sale en la tele con el muñeco. Oye y pensabamos que la minimonster era pequeña para jugar y tal, pero medio adaptando un poco las reglas, la tía las adivina volando!!!! y tienes que verla haciendo mímica con el muñeco, es un hacha!!!

    Estas navidades quiero pillar otro juego de mesa,… tengo que investigar….

    Por cierto, me encanta el monopoli y todas sus variantes!!!! jajajaa

  3. No me había planteado esta vertiente educativa del Monopoli y tienes razón. Además el día en que mis 2 hijos se pongan como los tuyos a jugar solitos entre ellos al Monopoli te juro que les bailaré una jota. Eso sí, si yo les tengo que acompañar en los primeros momentos, mejor que no coja una ficha porque siempre hago de prima y al principio de la partida en lugar de caer en calles, o voy a la cárcel o caigo en estaciones y compañías de servicios…. ¡que cruz! Besotes!!

  4. Y tanto que aprenden.

    Creo que los niños siempre aprenden jugando sea el juego que sea, pero con este tipo de juegos sin duda aprenden mucho más de lo que se imaginan.

    Un abrazo

  5. Yo recuerdo jugar al monopoly con mi hermana y mi mejor amigo en Tenerife, todos los veranos. Me encantaba.
    Aprender jugando es el mejor método, no hay duda alguna. Lo hacen sin que sea obligación, y tienes razón en que son muchas cosas -algunas no había caído- las que sacan a relucir.

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