El beso no es educación, es cariño.

Dar un beso. Un acto tan sencillo que se convierte a veces en una odisea cuando esperamos que ese acto salga de nuestros hijos en un día que a ellos no les apetece, y nosotros, los adultos razonables y coherentes en vez de zanjar el asunto comenzamos una lucha absurda.  

A veces esta lucha comienza porque esperamos que el pequeño bese a un familiar al llegar o tener que marchar en una visita, y al no querer nos sentimos un poco comprometidos. O más que sentirnos comprometidos lo que sentimos es que pensarán que estamos criando a un niño maleducado y consentido. De hecho más de una vez incluso lo dirán, así en voz alta, sin importar quien lo escuche. Yo fui muchas veces esa niña maleducada que no te daba un beso porque no le daba la gana. Ni con todos los chantajes del mundo ni con las amenazas más elaboradas. Si no quería no tenías nada que hacer. Pero, ¿acaso un beso realmente forma parte de una educación, o se trata simple y llanamente de un acto de cariño? Igual para nosotros los adultos sí se trata de educación, ya que lo usamos como un método de saludo y así lo tenemos asimilado… pero eso no implica que para los niños signifique lo mismo, y por lo tanto JAMÁS se debería forzar a un niño a dar un beso. A nadie. Sea familia, amigos, y muchísimo menos si es un desconocido. Empecemos justo en este punto a educar a nuestros hijos en el respeto hacia su propio cuerpo. El que quiera un beso de un niño simplemente debe ganárselo. Un pequeño rara vez niega un beso a una persona a la que quiere y siente cercana, salvo que tenga un mal día (como muchos de nosotros a veces) y también están en su derecho a tenerlo y ser respetados. Es absurdo ofrecer una golosina o un premio al niño para que dé ese beso, ni siquiera es sano, piensa bien lo que le enseñas… vender su cariño y acto cariñoso por algo material, ¿de verdad quieres enseñarle esto? ¿realmente quieres un beso comprado que incluso más adelante puede crear una base peligrosa en su educación? Como decía antes eduquemos a los niños en el respeto, y eso incluye respetar algunas de sus decisiones como la negativa a besar a una persona. Eduquemos y enseñemos a respetar su propio cuerpo, no le incites a “venderse” ni permitas que nadie lo haga. No le regañes por no querer besar a ese amigo tuyo que no conoce, y que seguramente tú mism@ llevas mucho tiempo sin ver. No le llames maleducado porque un beso no es educación, es cariño. En mi casa los besos no son forzados. Igual un día te dan 20 e igual otro día no te dan ninguno. Pero no pasa nada…

¿Sueles forzar a tus hijos a dar besos?

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