De cómo se vive un embarazo adolescente

 

Ya todos o casi todos conocen la historia del nacimiento por cesárea de A. Pero sólo me limité al momento del nacimiento obviando los nueve meses anteriores. Hoy quiero hablar de ellos.

 

En casa nunca se hablaba del tema sexual, era como un tabú. Sí recuerdo que alguna vez mi madre me llegó a preguntar si mantenía relaciones, a lo que yo por pura vergüenza siempre respondía que no, y ella supongo que también por el mismo motivo lo dejaba pasar a pesar de que sabía que mentía. Apenas tenía dieciséis años.

 

Era una chica bastante alocada, tanto que no tenía ni en cuenta los días que me tenía que venir la regla, y por ese motivo no noté su ausencia en el primer mes. Fue ya casi llegando al segundo mes cuando mi madre me preguntó si me había venido, y una vez más por miedo mentí y dije que sí. Ahí fue cuando tomé consciencia de que algo no iba bien y que realmente tenía bastante retraso, ahí supe que estaba embarazada.

 

La gracia de todo esto es que justo el mes anterior se rompió mi relación. En ese día supe que sería madre y ni siquiera estaba con el padre. Y a pesar de lo que ya sabía, por miedo, por desconocimiento, por ignorancia.. como lo quieran llamar, tardé casi un mes más en hacerme la prueba. Como si por no hacérmela no fuese a estar embarazada.

 

Como decía casi un mes después, yo solita salí dispuesta hacia una farmacia para hacerme un test. No quería que nadie se enterase así que la intención era pedir poder hacer la prueba en el mismo baño de la farmacia. Efectivamente el resultado no podía ser más de lo que yo ya sabía, un positivo en cinco segundos. El mundo se me vino encima. Lo primero que me venía a la cabeza era cómo iba a contar yo esto en casa, cuando me habían preguntado tantas veces y yo lo había negado. Así que opté por llevarme el test con la intención de dejarlo en la mesa (se suponía que mi madre no estaría) y desaparecer unas horas. Siempre pensé que la reacción sería muy mala y lo temía muchísimo, a pesar de que fui una niña criada con mucho amor y comprensión.

 

Pero me llevé la sorpresa de que mi madre sí estaba en casa. No supe cómo reaccionar y lo primero que conseguí hacer fue abrir la nevera e inflarme a comer jamón con la cabeza dentro de la nevera. Y para no romper ese dicho de que una madre lo sabe e intuye todo, ahí apareció mi madre con la pregunta Zu, ¿tú no estarás embrazada?, a lo que sólo me quedó asentir y ver su cara a cuadros. Nada de lo que imaginé se dio. Sólo encontré apoyo y comprensión, aceptación tomase la decisión que tomase. Y yo decidí que mi hija debía nacer, a la vez que tenía claro que no quería seguir la relación ya rota con su padre.

 

El embarazo no fue nada fácil. Vómitos que no se fueron en los nueve meses, cambio en el sueño, mi anatomía de niña que pasaba directamente a la madre. Y los comentarios, muchos comentarios. Si bien en casa siempre encontré comprensión, ayuda y apoyo no en todos los lugares ni con todas las personas fue así. Depende del sitio en el que me encontrase si llegaba a quejarme por algo podía toparme con respuestas como “pues ya lo podías haber pensado antes”, y todas esas frases que son lo último que deberías escuchar.

 

Es cierto que no es nada responsable ser madre adolescente, eso lo sé hoy. Es cierto que perdemos muchísimas cosas en nuestra vida, que la cambia por completo, que el mundo se nos vuelve un caos total y nos encontramos totalmente desorientadas y perdidas (como cualquier primeriza), pero en ese momento ya no somos niñas, somos madres gestantes y el trato debería ser como tal. No se puede hacer sentir mal a una persona por el hecho de que vaya a ser madre, tenga la edad que tenga. Son momentos en los que más comprensión y guía podemos necesitar. El apoyo es algo muy importante en este momento porque ya nosotras mismas nos comemos bastante la cabeza con esas frases que no queremos oir. Ya somos conscientes de que nos hemos metido “en un lío”, de que nuestra vida cambiará, de que hemos perdido nuestra “juventud”.

 

Pero hoy en día como madre también digo que VALE LA PENA. Que no cambiaría ninguna de mis anteriores decisiones porque mis hijos para mí lo son todo. Son mi vida, mi día a día y mi motivación para levantarme a luchar cada mañana. Cada segundo que paso con ellos vale más que cualquier noche de juerga. Y a pesar de que era una niña aprendí como aprende cualquier madre a cuidar de sus hijos, a superarse e intentar darles siempre lo mejor que somos capaces de dar.

29 thoughts on “De cómo se vive un embarazo adolescente

  1. Vaya historia, Zulema. No conocía ni tenía ni idea de cómo viviste tu primer embarazo y tuvo que ser muy duro. Menos mal que encontraste el apoyo, comprensión y cariño de tu familia que tan importantes son y más cuando eres tan joven. Por desgracia, muchas chicas de esa edad están solas en sus decisiones y sienten el rechazo de los que tienen más cerca. Te felicito por tu valentía, por tener a tu hija y luchar por ella, a pesar de que si vivir un embarazo, un parto y criar como madres soltera tiene que ser dificilísimo, más debe serlo cuando tienes 16 años y todavía no entiendes muy bien de qué va el mundo, ni la vida.
    Como tú bien dices, tus hijos son el motivo para levantarte cada mañana, pero cuando eres adolescente esto no siempre se ve así.
    Te agradezco que hayas compartido una historia tan personal, tan dura y a la vez, tan bonita y llena de esperanza. Una nueva vida siempre vale la pena, tengas la edad que tengas y eso tú lo sabes muy bien.
    Un abrazo,
    Raquel

    1. Muchísimas gracias por tus palabras Raquel. La verdad es que la historia no es tan bonita como me hubiese gustado que fuese a pesar de que no me faltó apoyo alguno, la adolescencia te hace vivirlo de una forma diferente, con más miedos que ilusión. Por desgracia el embrazo adolescente es cada vez más común, por eso he querido compartir mi historia. Aunque se me ha pasado ponerlo lo añado aquí, yo soy feliz con mis hijos, no me arrepiento para nada pero también estoy totalmente segura de que si hubiesen nacido más adelante yo lo hubiese disfrutado muchísimo más, tanto en el embarazo como en sus primeros años. La madurez nos permite difrutarlo de otra manera. Mil besos!

  2. No se pierde la juventud, se gana la madurez, cuando tu hija tenga edad de discotecas podrás acompañarla todavía, mi primer hijo nacío cuando yo tenía 34 años, si quiere ir, mi rodilla ya no le acompaña.
    Con Pablo me tiraba a jugar al suelo, con María ya no,
    Nueri, decidir seguir adelante un embarazo adolescente hace que te admire mucho más.
    a la vista están los resultados!!!

  3. luego de tantos años de conocerte, me sorprendo con la historia.

    me imagino cuanta angustia habras pasado, pero ahora queda en ti hablar abiertamente del tema con tus peques, para minimizar la posibilidad de q ellos tengan q vivir lo mismo

    abrazos!!!

    1. Gracias por pasarte Vivi! Ciertamente nunca he hablado de mi historia así públicamente. Yo no lo llamaría angustia aunque obviamente me generaba mucha preocupación con todo. Como dices espero que mi propia experiencia sirva para concienciar a mis hijos dentro de ya muy poquito, Besos!!

  4. Zu… ¡Me ha encantado conocer esta historia de ti!

    Convencido estoy de que no es fácil ser una mamá adolescente, que hubo momentos en los que te preguntaste “¿por qué?”, pero también estoy convencido que esa dificultad y ese “¿por qué?” se ha ido superando y respondiendo (respectivamente) desde que nació A.

    Y gracias a ello te has convertido en la gran mamá que eres hoy en día.

  5. Zu que historia y que duro tuvo que ser…enhorabuena por ser la madraza que eres. Me ha emocionado la historia…pq desde fuera se ve desde otra perspectiva y hay que estar dentro para saber realmente lo que sentis

    1. Gracias Carol!! Sé que desde fuera se ve muy diferente, por eso creí necesario tocar este tema y que sirva un poco para concienciar también en este sentido, que aunque se haya hecho algo mal una no deja de ser persona y tener sentimientos y preocupaciones. Por estas cosas son las muchas conversaciones que hemos tenido en el chat para intentar que lo vieses también desde el otro punto 😛

  6. Todo y que a los 16años un embarazo inesperado debe cambiarte la vida de cuajo, debe ser dificilimo saber llevarlo adelante, con la cara bien alta. asi q desde aqui felicitarte por tu valentia. un beso

  7. Buenas,

    Conozco un caso igual de hace ya años. Una chica con la que me juntaba, y era 3 años menor que yo. Teniendo yo 18, me cuenta que se ha quedado esta chica embarazada con solo 16. Cierto es que no la juzgué, que no dije que cabeza tiene ni nada, a mi me apenó mucho porque era una alumna brillante, de carrera y futuro profesional. Había conocido al típico chavalillo, se había enamorado y a su vez embarazado. Ella dejó de estudiar, creo que como mucho tendrá la ESO, trabaja en una tienda, y tiene otro hijo más. Hace poco me la encontré y me alegré muchísimo, porque es una niña muy dulce, iba acompañada de su hija mayor que ya tiene 11 años. Sé que ella no se imagina la vida sin sus hijos, es lógico, es madre. El problema que yo señalo, es que a veces al tener que elegir esa opción, se quedan sin el resto, y ahí los organismos gubernamentales deberían de hacer algo, para ayudar a esas madres adolescentes a labrarse un futuro.

    Un besazo guapa.

    1. Pues su historia es muy parecida a la mía Aída. En cuanto a ayudas del gobierno pues no tengo tan clara mi opinión a pesar de haber pasado por ello. Poder estudiar se puede ya que hay muchos centros que te permiten seguir haciéndolo a distancia, el problema está en el tiempo que ya no tenemos para dedicar a eso y el agotamiento que supone ser madre por primera vez. besos!

  8. Uff que historia mas intensa… Me ha encantado leerla y que lo hayas compartido con nosotras, siempre me han sobrecogido esas vivencias, ponerme en el lugar de alguna chiquilla en esa situacion, lo que debe sentir y vivir tiene que ser muy intenso, pero a la vez es una gran experiencia y de todo se aprende y hay que sacar lo positivo, y tu lo haces 🙂

    1. Todo lo que vivimos tiene un lado positivo y con él debemos quedarnos para poder seguir adelante. Yo creo que lo que se puede sentir realmente es lo mismo, se tiene la misma ilusión con 16 años que con 30, lo que sí estoy segura de que se incrementa es el miedo, sobre todo porque falta esa estabilidad en tu vida. Un besote preciosa!

  9. No sabía que habías sido madre tan jovencita. Tuvo que ser muy duro, pero al final fuiste muy valiente. El hecho de que en tu casa te apoyasen es también muy importante.

    Tengo una amiga que se quedó con dieciocho y fue todo un drama, a pesar de ellos tampoco se ha arrepentido nunca de nada.

    Un abrazo

    1. El apoyo en casa fue fundamental Carol, si no lo hubiese tenido no sé qué hubiese pasado. Y también te digo que a la vez que el apoyo fue un punto clave en mi historia, hoy en día como madre sí echo en falta una buena conversación de lo que realmente supone convertirte en madre. Yo recibí un apoyo incondicional que agradezco enormemente, pero creo que también es bueno hablar sobre lo que realmente se nos viene encima sin tapujos. Un beso!

  10. Ayss qué recuerdos!
    Yo tenía 18 cuando me quedé embarazada y al igual que tú tardé mucho en decudirme a hacerme el test, aunque lo sabía de hace mucho!

    Estamos de acuerdo, no es nada responsable quedarse embarazada tan joven porque no tienes una estabilidad, pero bueno, creo que todas hemos salido adelante con nuestros hijos y esa satisfacción y la Felicidad que nos dan hace que como tú dices valga la pena.

    Las habladurías son lo “peor” del proceso deL embarazo, cuando todavía Estás aceptandolo y asimilando y la gente que esque no se calla, pues no te lo ponen fácil.
    A mí lo que me fastidia ea que me miran en plan, qué pena de chica, cuando yo ahora soy mil veces más feliz que antes, en fin, esto ea como todo, hay que estar en la situación para saber como haría cada uno, pero la gente le guata opinar de todo!

    Un besito guapísima

    1. Un placer tenerte por aquí y conocer tu opinión ya que vivimos algo similar. Yo creo que el miedo a la confirmación es algo general en el embarazo a una edad tan temprana, el tema simplemente acojona. Los comentarios pues es lo de siempre, la gente habla de más y no tiene en cuenta la situación o sentimientos que la otra persona pueda tener. Pero mira aquí estamos, hemos sobrevivido y tenemos unos retoños preciosos aunque a veces puñeteros :PP

  11. Hola Zulema, sabía por el blog De Mujer a Mujer, que habías sido madre muy joven, pero no sabía cómo transcurrió todo. La verdad es que tienes mucha suerte de tener esos padres. Imagino que debió de ser un cambio muy drástico en tu vida que afrontaste con mucha naturalidad. De verdad que me alegro mucho por tí y por tus hijos, y también me alegro de conocerte un poquito mas.
    Besos.

    1. Hola Mónica bienvenida!! Tuve una suerte enorme por la comprensión y apoyo que recibí. Y sí, el cambio fue radical, aunque también he de decir que siempre fui bastante madura y ya estaba acostumbrada a cuidar niños, aunque no es lo mismo que tener uno propio pero la experiencia mme ayudó mucho con mi hija y sabía defenderme bastante bien. De hecho mi mamá siempre se ofrecía a quedarse con mi hija para yo salir con las amigas y hacer vida “normal”, pero jamás accedí y a donde quiera que iba me llevaba a mi enana colgada. Muchos besos!! creo qeu tu blog aún no lo conozco (voy un poco perdida con las incorporaciones) pero mañana mismo me paso por tu casita 🙂

  12. Fuiste muy valiente, enhorabuena, y también tu familia. El apoyo de los padres es fundamental para afrontar un embarazo siendo tan joven, y supongo que casi siempre se tiene, aunque a esas edades lo primero es el miedo a qué puedan decir los padres. Pero una madre es una madre y aunque la situación sea complicada tal y como tenemos montada la vida hoy en día, un nieto tiene que ser una alegría.
    Lo peor lo que comentas, y también se lee en otros comentarios, tener que escuchar las impertinencias de algunos. Pero es que el que es impertinente lo es de todas formas, unas oís que cómo se os ocurre ser madres tan jóvenes, otras nos oímos que cómo se nos ocurre esperar tanto al primer hijo. 🙂
    No perdiste la juventud, la pasaste con otra circustancia distinta a otras personas, y además la juventud es larga y depende de nosotros.

    1. No te creas que es lo habitual, te aseguro que yo tuve una suerte enorme de tener al padre que tengo y a la madre que tuve. Por desgracia hay muchas chicas en situaciones así que lo pasan realmente mal sin ningún tipo de apoyo.

      Como dices no perdí la juventud, sólo cambié la forma habitual de vivirla, y sinceramente soy muy muy feliz. Besos!!

  13. Zu, a veces haces que me estremezca mientras te leo.
    Sabía que fuiste madre joven pero no tanto. Lo has relatado muy claro y sin almíbares.

    Hay que meterse en la piel de las mujeres que se encuentran en la situación que pasaste hace años porque estas cosas pasan y tanto la madre como el bebé necesitarán toda la ayuda posible. Podrías haber optado por el aborto, escogiendo una vía fácil y que además, conociéndote como te conozco, no te habría dejado vivir tranquila. Eres una mujer con unos principios admirables y te comportaste de forma consecuente antes y los sigues haciendo ahora con otros aspectos de tu vida. Y esta forma de actuar coherente es lo que les estás transmitiendo a tus hijos. ¡Un beso!

    1. Muchísimas gracias por tus palabras Sonia me emocionas!! Ciertamente yo no hubiese podido vivir tranquila si hubiese abortado, es algo que no va conmigo a pesar de que sí defienda el derecho de las mujeres a poder decidir si hacerlo o no. El apoyo emocional es algo básico en estos casos, cuando no lo hay siempre hay algo que se tuerce. Mil besos!!

  14. Zulema!!! No tenía ni idea!!! Debió ser duro, y que importante es el apoyo de la familia en momentos que marcan tu vida. No me extraña que tengas la cabeza tan bien amueblada, te han educado estupendamente, y así lo haces con tus hijos. Este es un post del que mucha gente podría aprender. Enhorabuena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies