150 palabras reales

No era ningún secreto que cuando el verano estaba a punto de llegar, mamá ya se sentía agotada y muchas veces saturada. Sus nervios podían ser más palpables que en otras ocasiones, necesitaba un pequeño respiro para no adquirir literalmente el título de mala madre. Pero también sabía que cuando ese momento llegara, el silencio la comería y no iba a saber muy bien qué hacer.
Su día a día era totalmente para ellos. Sus salidas, sus pasatiempos, siempre eran involucrando a los más pequeños. Así que cuando llegase el momento, el verano se convertiría en un camino más largo de lo habitual. Pero también lo necesitaba, la paz y el descanso es necesario para cualquier ser humano.
Lo mejor de todo esto, es que después de disfrutar a tope el verano, aún quedaría tiempo para disfrutar un poco más juntos. Y ese reencuentro cada año se vuelve inolvidable por esas sonrisas de oreja a oreja al volver a vernos la cara.



16 comentarios

  1. ¡Mama qué sabe! – Nótese la diferencia que puede suponer algo tan sencillo y simple como una tilde: ¡Mamá qué sabe! está tan lejos de la realidad de una mamá que sabe... Soy madre las 24 horas del día de un hijo de 10 años y una hija de 22 meses; pero también soy mujer, esposa, trabajadora... Y amiga, también soy amiga. Puedo ser esa desconocida amiga en la distancia...
    ¡Mamá qué sabe! dice:

    Tienes tanta razón! Necesitamos cuidarnos y estar al 100% para ellos, y eso pasa muchas veces por saber delegar responsabilidades y compartirlas. No se trata de egoísmo ni de fallar, se trata de ser más eficientes.
    Un abrazo, campeona!

    • Así es Débora, aunque los echo muchísimo de menos en verano también me viene bien para descansar y relajarme un poco. Besos!

  2. ¡Cuanta razón tienes! Yo no he descansado casi, con las torbellinos 24 horas conmigo, pero ha sido un verano muy chulo. Aún así, se recuperan fuerzas para todo el año 😉

    • A veces resulta agotador, aunque por supuesto siempre gratificante. Yo ahora ando con las pilas bien cargadas jeje besos!!

    • Esas sonrisas cuando vuelven después del verano lo reflejan todo!! Gracias y besos!!

    • Gracias! más que despedirme del verano, me despido en verano de mis hijos que van con papá jejeje besos!

  3. Como señalan en los demás comentarios, y creo que cualquier madre concordará, qué verdad lo necesario de un respiro y la angustia de la separación que se vive en ese momento 🙂 Me ha encantado lo diferente de tu cuento respecto a los demás. Por fin esta semana yo también me he unido, y el resultado es también muy diferente. ¡Qué interesante como funcionan nuestras mentes y como divergen nuestras temáticas! Un beso

    • El tuyo también es genial, y como dices las aportaciones resultan muy muy diferentes unas de otras, es muy bonito!! besos

  4. Cómo vamos a echar de menos a partir de ahora esas sonrisas y esos ritmos más relajados… Volvemos a las contrarreloj diarias y a momentos de silencio no siempre deseados… pero bueno, nos tenemos que ir adaptando a cada etapa del año… Y lo bueno de haberlos tenido es que sabemos que volverán… Bonito relato!

  5. Es curioso cómo a través de los cuentos cada una resalta sus momentos, sus necesidades, sus ideales y realidades… las palabras se transforman y jugamos con ellas, podemos hacer volar la imaginación o simplemente dejar salir emociones. Me gustó cómo tú lo hiciste. Un abrazo

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